Síguenos en:

Facebook

Twitter

Youtube

Livestream

Hemeroteca (1912-1989)

Hemeroteca (2002-2005)

Fundación "Aguilar y Eslava"

Fundado en 1912  |  AÑO 109º  |  DIARIO DIGITAL  |  I.S.S.N.: 1695-6834

Buscar con en laopiniondecabra.com

1912-2012: cien años de sinceridad e independencia

laopiniondecabra.com

martes, 28 de septiembre de 2021 - 22:52 h

La biografía de Juan Belmonte

José Manuel Valle Porras

Reto conseguido

Antonio Fernández Álvarez

Otros silfos y dríades

Antonio Serrano Ballesteros

La última deuda de Luis González Bailén

02.07.21 - Escrito por: Antonio Moreno Hurtado

En varias ocasiones nos hemos referido a la figura del maestro de cantería Luis González Bailén, natural de Priego y vecino de Cabra durante más de treinta años. En Cabra tuvo un afamado taller de cantería, en la calle Nueva, de donde salieron trabajos para gran parte de la península.

Fue el autor de la fachada del Real Colegio de la Purísima, actual Instituto "Aguilar y Eslava" y trabajó en las catedrales de Sevilla y Córdoba, entre otros lugares. Especializado en el mármol rojo de Cabra fue, además, durante muchos años, Maestro Mayor de las Obras del duque de Sesa y posteriormente su Tesorero en los Estados de Baena y Cabra.

Sus ingresos fueron abundantes, lo que le permitió adquirir varias propiedades en Cabra. Una de ellas fue la casa solariega en que vivió hasta su marcha a Alcalá la Real, donde fue regidor durante los últimos años de su vida. En esta casa de la calle de Priego invirtió mucho dinero, lo que supuso una de las razones de su ruina económica, especialmente por deudas con el duque de Sesa en el desempeño de su tesorería. Fue requisada judicialmente y comprada luego por la familia Heredia.

Hemos tenido la oportunidad de localizar dos nuevos documentos que nos permiten conocer la liquidación final de la deuda de Luis González Bailén con el duque de Sesa, pasados ya unos años de su fallecimiento.

La última propiedad del cantero en Cabra, tras la sentencia y acuerdo de 1649, era una finca de huerta, olivar y viña en el partido del Casar y Arroyo de Santa María.

En su testamento, de fecha 31 de abril de 1655, declara que posee "una huerta y olivar y viña", con un total de cincuenta fanegas de tierra, que tiene "tomada en posesión" el duque de Sesa por la cantidad de seis mil reales, que le dejó a deber "de un alcance del tiempo que fui Tesorero en su Estado".

La huerta la había recibido en herencia su hija doña María de Aranda, viuda de Alonso de Varo Leiva. Cuando pasa a su poder, en 1658, la finca sigue estando cargada con varios censos y con una deuda residual de unos 3.500 reales en favor del duque de Sesa.

Ahora, el nuevo duque don Francisco Fernández de Córdoba reclama su pago y la viuda decide vender esta propiedad y pagar todas sus cargas. Don Lorenzo de Mier Porres y Mardones, regidor de Cabra, está dispuesto a comprarla y hacerse cargo de las deudas. El día 22 de septiembre de 1662, ante el escribano Juan de la Torre Castroverde, doña María de Aranda vende en "venta real por juro de heredad" a don Lorenzo de Mier Porres y Mardones, vecino de Cabra, que está presente, "una heredad de huerta, tierra calma, viña y algunos olivos" que tiene en el partido del Casar y arroyo Santa María. Consta ahora de 41 fanegas de tierra en una sola linde. 27 fanegas son de tierra calma, un trozo con 80 olivos, 9 fanegas de tierra de riego con el agua que le pertenece y 13 nogales, además de 5 aranzadas de viña.

Las tierras lindan con el arroyo de Santa María, con tierras del cortijo del Casar, con tierras de doña María de Cea Borrallo, con tierras de los herederos de don Fernando de Morales Negrete y con el arroyo del Sequillo. Están cargadas con cuatro censos.

Un censo de 400 ducados de principal, cuyos réditos se pagan al vínculo que fundó el regidor Bartolomé Ruiz Barrera. Se pagan por San Juan de cada año.
Un censo de 10.000 maravedíes de principal, cuyos tributos se pagan a la cofradía de la Santa Vera Cruz por el día de Todos los Santos.
Un censo de 20.000 maravedíes de principal, cuyos tributos se pagan a la cofradía del Santísimo Sacramento por el día de Todos los Santos.
Un censo de 10.000 maravedíes de principal, cuyos tributos se pagan a la capellanía que fundó Antonio de Ávila, de la que es capellán el licenciado Juan de Góngora, presbítero, cura de la iglesia mayor.
Declara que la finca no está cargada con ningún otro censo o tributo.

Se vende en el precio de 10.300 reales, según la han apreciado Bartolomé Romero y Fernando García Ramírez, apreciadores del Concejo de esta villa y Pedro Fernández Portillo, apreciador nombrado por parte de la vendedora y el comprador.

De los 10.300 reales se descuentan 190.000 maravedíes que importan los principales de los censos y 32.025 maravedíes que se deben de los corridos de dichos censos hasta el día de la fecha.

También se han de rebajar 119.820 maravedíes que se deben al duque de Sesa y Baena, para lo que se había otorgado una libranza el día anterior y entregado a don Lorenzo para su cobro.

El total a descontar es 341.845 maravedíes, por lo que la diferencia a pagar por Mardones es de 8.355 maravedíes, que entrega en este momento "en dineros de contado".

La vendedora se declara "contenta, pagada y entregada" y renuncia a las leyes que pudiera haber en su favor.

Para responder, hipoteca unas casas principales que tiene en la calle del Horno Grande, linde con casas de Bartolomé García de la Cueva y con casas de Antonio de Luque Vázquez. Declara que están libres de deuda y cargas.

Por su parte, doña María Antonia de Varo Merino, doncella, sobrina de su difunto marido y su fiadora, acepta su obligación hasta la cantidad de 400 ducados. Para ello hipoteca unas casas que tiene en la calle Alcaidesa, linde con casas de don Antonio Gutiérrez de Medinilla y con casas de don Fernando Hoyo de Mendoza, sobre las que carga un censo de 200 ducados, cuyos réditos se pagan al convento de San Martín.

Doña María de Aranda no sabe escribir, por lo que firma, en su nombre, uno de los testigos.

El mismo día y ante el mismo escribano, don Lorenzo de Mier Porres y Mardones otorga una carta de pago en favor de doña María de Aranda, por un importe de tres mil quinientos veinticuatro reales y cuatro maravedíes, que "valen" 119.820, que doña María debía al duque de Sesa y Baena, según una libranza, fechada el día anterior, del "resto de los alcances de cuentas que resultaron contra Luis González Bailén, padre de la dicha doña María".

De esta manera finaliza la deuda y presencia en Cabra de uno de los maestros de cantería más insignes del barroco andaluz.

más artículos

La biografía de Juan Belmonte

27.09.21 | José Manuel Valle Porras

Otros silfos y dríades

27.09.21 | Antonio Serrano Ballesteros

Sonetos adolescentes

25.08.21 | Antonio Serrano Ballesteros

Letrillas populares

18.09.21 | Antonio Serrano Ballesteros

Un topo en Cabra (1936 -1942)

18.09.21 | Antonio Fernández Álvarez

La tenería de Cabra

12.09.21 | Alejandro García Rosal

Donación del profesor Peña González a la Biblioteca histórica Aguilar y Eslava

28.08.21 - FUNDACIÓN AGUILAR Y ESLAVA | Redacción / Fundación Aguilar y Eslava

Juan Carandell, un adelantado para su época

26.08.21 | Leandro Sequeiros San Román

Otros silfos y dríades

25.08.21 | Antonio Serrano Ballesteros

La gestión del patrimonio verde local, clave para mitigar los efectos del cambio climático en los municipios

22.08.21 - MEDIO AMBIENTE | Redacción

Secciones

Webs amigas

laopinioncofrade.com | noticias cofrades
Meteocabra.es | el tiempo
Patio de Cuadrillas | actualidad taurina
Poesía Taurina | decenario de versos táuricos

Sobre "La Opinión"

Quiénes Somos
Redacción
Hemeroteca (1912-1989)
Hemeroteca (2002-2005)
Contacto

Sobre la Fundación

Quiénes Somos
I.E.S. "Aguilar y Eslava"
Museo "Aguilar y Eslava"
El Hombre de la Sábana Santa
La Opinión de Cabra
Coro de Cámara

Aviso legal

Condiciones de uso
Política de privacidad

Síguenos también en:    • Facebook    • Twitter    • Youtube    • Livestream